Dios Habla Hoy

La traducción DIOS HABLA HOY fue realizada directamente de los idiomas originales: hebreo, griego y arameo, y se ha hecho, a la vez que encomendándose a la dirección divina, a la luz de los mejores conocimientos de las ciencias bíblicas. Esta traducción está dirigida a todo público, con la sencillez de nuestro idioma y con el propósito de que el lector reciba efectivamente el mensaje de Dios en un lenguaje latinoamericano, fácil de entender por la mayoría de los lectores actuales en Hispanoamérica. Estructura más sencilla. En lo posible, los párrafos se han estructurado de forma más corta, evitando que contengan exceso de oraciones subordinadas. Esto facilita la lectura y la comprensión del mensaje. Sentido más claro. En otras traducciones, hay muchos pasajes en que existe cierta confusión, pues por querer mantener la literalidad del texto se desatiende el sentido. Dios habla hoy, manteniendo siempre la fidelidad a los textos originales, utiliza términos que son más claros para el lector contemporáneo, evitando confusiones de interpretación. Uso de expresiones propias del idioma. Cada idioma tiene sus modismos, giros, frases hechas, los cuales son difíciles, sino imposibles, de traducir. Los idiomas bíblicos no son la excepción. Por lo tanto, a veces ha sido necesario usar otras formas de expresión para entregar el mensaje en forma más clara al lector de habla castellana. Dios habla hoy es ideal para programas de evangelización.

Edición con libros deuterocanónicos

Está disponible la edición Dios habla hoy con los libros deuterocanónicos en orden alejandrino, que es el orden de los libros que usa la Iglesia Católica. Incluye una carta de recomendación del CELAM, la cual garantiza al público católico que esta traducción es aceptada por su iglesia.

La Biblia, o alguna parte de ella, ha sido traducida a más de 2.300 idiomas y se siguen haciendo cientos de traducciones más. El propósito es que la manifestación del mensaje de Dios pueda llegar a todas las personas, en todos los lugares, a todas las culturas y lenguas, y para que Dios siga hablando al ser humano en el lenguaje que éste pueda leer y entender.

Al leer la Biblia, todavía muchos se encuentran en la situación de que aunque la leen en su propio idioma, hay términos, modismos, construcciones gramaticales, que no comprenden fácilmente. Las Sagradas Escrituras son producto de una cultura diferente a la nuestra; el idioma original que contiene sus narraciones y poesías no es el castellano, en el cual estamos acostumbrados a expresar nuestros sentimientos; las costumbres y vivencias diarias que presentan difieren considerablemente de las nuestras en el siglo veintiuno.

Sociedades Bíblicas Unidas se han dedicado íntegramente a la traducción, producción y distribución de la palabra de Dios, y hacen todo lo posible para que este mensaje llegue a todas las personas; por eso se han hecho traducciones para diferentes audiencias.

¿Cómo puede «sacársele el jugo» al uso de un instrumento tan importante como este para el estudio sistemático y más profundo de las Sagradas Escrituras? Damos a continuación algunas recomendaciones que consideramos de carácter práctico y que permiten el uso de la Versión Popular Edición de Estudio (VPEE) en diversos contextos y con fines diversos.

1. El estudio comunitario

En el estudio bíblico de un texto determinado pueden presentarse los siguientes elementos que necesiten aclaración. (No siempre aparecerán, para un mismo texto, todos los que a continuación se mencionan.)

  • Información histórica (introducciones; notas; recuadros; tablas cronológicas)
  • Información geográfica (introducciones; notas; mapas)
  • Información cultural (notas y recuadros) y social (introducciones, notas, tablas y recuadros). (Se incluyen en estos asuntos: costumbres, instituciones, ritos y ceremonias, utensilios y otros aspectos similares.)
  • Información literaria y lingüística (introducciones y notas)
  • Información temática relativa al asunto principal del texto que se estudie o al tema que se esté analizando (notas, Índice temático, referencias paralelas [en las notas], recuadros)
  • Información teológica (principalmente en las notas). [Debe tenerse en cuenta que Sociedades Bíblicas Unidas es profundamente respetuosa de la teología particular de cada una de las iglesias a las que sirve y, por tanto, sus notas teológicas no son de carácter dogmático, y no entran a discutir las doctrinas específicas y distintivas de esas iglesias.]

2. En el estudio familiar

La VPEE le ofrece, en primerísimo lugar, un texto bíblico que no es una paráfrasis sino una traducción, y que está hecha de acuerdo con el uso común de la lengua castellana. Se sigue así el mismo principio que guió a los escritores bíblicos originales. Esto quiere decir que, sin demérito de su calidad, el texto de la «versión popular» está al alcance de todos, y no solo de quienes tienen una cultura superior (secular o teológica). Por eso, quienes la usan dan testimonio de que es de fácil comprensión. La traducción se realizó siguiendo los principios conocidos como de «equivalencia dinámica».

3. En el estudio personal

Para el estudio temático, la combinación del Índice temático y las notas (más las otras herramientas que se incluyen en la VPEE) le ofrecen al estudiante de la Biblia una gran riqueza de conocimientos e información.

4. En la predicación

Le ofrece notas específicas sobre diversos aspectos del texto que se estudia, puestas al día, y también observaciones importantes sobre el libro al que ese texto pertenece (observaciones que encontrará, sobre todo, en las diversas introducciones). Para enriquecer aún más el conocimiento de un pasaje, el predicador puede «jugar» entre las notas y el Índice temático, yendo de uno a otro, y descubrirá cómo se amplía su visión del texto bíblico.

+ DHH

La traducción DIOS HABLA HOY fue realizada directamente de los idiomas originales: hebreo, griego y arameo, y se ha hecho, a la vez que encomendándose a la dirección divina, a la luz de los mejores conocimientos de las ciencias bíblicas. Esta traducción está dirigida a todo público, con la sencillez de nuestro idioma y con el propósito de que el lector reciba efectivamente el mensaje de Dios en un lenguaje latinoamericano, fácil de entender por la mayoría de los lectores actuales en Hispanoamérica. Estructura más sencilla. En lo posible, los párrafos se han estructurado de forma más corta, evitando que contengan exceso de oraciones subordinadas. Esto facilita la lectura y la comprensión del mensaje. Sentido más claro. En otras traducciones, hay muchos pasajes en que existe cierta confusión, pues por querer mantener la literalidad del texto se desatiende el sentido. Dios habla hoy, manteniendo siempre la fidelidad a los textos originales, utiliza términos que son más claros para el lector contemporáneo, evitando confusiones de interpretación. Uso de expresiones propias del idioma. Cada idioma tiene sus modismos, giros, frases hechas, los cuales son difíciles, sino imposibles, de traducir. Los idiomas bíblicos no son la excepción. Por lo tanto, a veces ha sido necesario usar otras formas de expresión para entregar el mensaje en forma más clara al lector de habla castellana. Dios habla hoy es ideal para programas de evangelización.

Edición con libros deuterocanónicos

Está disponible la edición Dios habla hoy con los libros deuterocanónicos en orden alejandrino, que es el orden de los libros que usa la Iglesia Católica. Incluye una carta de recomendación del CELAM, la cual garantiza al público católico que esta traducción es aceptada por su iglesia.

+ Importancia de traducir

La Biblia, o alguna parte de ella, ha sido traducida a más de 2.300 idiomas y se siguen haciendo cientos de traducciones más. El propósito es que la manifestación del mensaje de Dios pueda llegar a todas las personas, en todos los lugares, a todas las culturas y lenguas, y para que Dios siga hablando al ser humano en el lenguaje que éste pueda leer y entender.

Al leer la Biblia, todavía muchos se encuentran en la situación de que aunque la leen en su propio idioma, hay términos, modismos, construcciones gramaticales, que no comprenden fácilmente. Las Sagradas Escrituras son producto de una cultura diferente a la nuestra; el idioma original que contiene sus narraciones y poesías no es el castellano, en el cual estamos acostumbrados a expresar nuestros sentimientos; las costumbres y vivencias diarias que presentan difieren considerablemente de las nuestras en el siglo veintiuno.

Sociedades Bíblicas Unidas se han dedicado íntegramente a la traducción, producción y distribución de la palabra de Dios, y hacen todo lo posible para que este mensaje llegue a todas las personas; por eso se han hecho traducciones para diferentes audiencias.

+ Versión Popular Edición de Estudio

¿Cómo puede «sacársele el jugo» al uso de un instrumento tan importante como este para el estudio sistemático y más profundo de las Sagradas Escrituras? Damos a continuación algunas recomendaciones que consideramos de carácter práctico y que permiten el uso de la Versión Popular Edición de Estudio (VPEE) en diversos contextos y con fines diversos.

1. El estudio comunitario

En el estudio bíblico de un texto determinado pueden presentarse los siguientes elementos que necesiten aclaración. (No siempre aparecerán, para un mismo texto, todos los que a continuación se mencionan.)

  • Información histórica (introducciones; notas; recuadros; tablas cronológicas)
  • Información geográfica (introducciones; notas; mapas)
  • Información cultural (notas y recuadros) y social (introducciones, notas, tablas y recuadros). (Se incluyen en estos asuntos: costumbres, instituciones, ritos y ceremonias, utensilios y otros aspectos similares.)
  • Información literaria y lingüística (introducciones y notas)
  • Información temática relativa al asunto principal del texto que se estudie o al tema que se esté analizando (notas, Índice temático, referencias paralelas [en las notas], recuadros)
  • Información teológica (principalmente en las notas). [Debe tenerse en cuenta que Sociedades Bíblicas Unidas es profundamente respetuosa de la teología particular de cada una de las iglesias a las que sirve y, por tanto, sus notas teológicas no son de carácter dogmático, y no entran a discutir las doctrinas específicas y distintivas de esas iglesias.]

2. En el estudio familiar

La VPEE le ofrece, en primerísimo lugar, un texto bíblico que no es una paráfrasis sino una traducción, y que está hecha de acuerdo con el uso común de la lengua castellana. Se sigue así el mismo principio que guió a los escritores bíblicos originales. Esto quiere decir que, sin demérito de su calidad, el texto de la «versión popular» está al alcance de todos, y no solo de quienes tienen una cultura superior (secular o teológica). Por eso, quienes la usan dan testimonio de que es de fácil comprensión. La traducción se realizó siguiendo los principios conocidos como de «equivalencia dinámica».

3. En el estudio personal

Para el estudio temático, la combinación del Índice temático y las notas (más las otras herramientas que se incluyen en la VPEE) le ofrecen al estudiante de la Biblia una gran riqueza de conocimientos e información.

4. En la predicación

Le ofrece notas específicas sobre diversos aspectos del texto que se estudia, puestas al día, y también observaciones importantes sobre el libro al que ese texto pertenece (observaciones que encontrará, sobre todo, en las diversas introducciones). Para enriquecer aún más el conocimiento de un pasaje, el predicador puede «jugar» entre las notas y el Índice temático, yendo de uno a otro, y descubrirá cómo se amplía su visión del texto bíblico.